Como ya venimos hablando desde el inicio de este blog….las nuevas herramientas 2.0 nos abren las puertas a un mundo con muchas posibilidades, un mundo que si bien no es del todo desconocido aún falta mucho para que terminemos de descubrirlo y acostumbrarnos a él…
De estas nuevas tecnologías y formas de vida…emergen links, enlaces, banners, webs, blogs, logos, anuncios, postcast, y animaciones…. términos y funcionalidades que son aplicables a todo tipo de acciones, producto y servicios, tanto para empresas como para las personas en general.
Hoy en día, es inevitable afirmar que entre estas nuevas herramientas y vías de comunicación digitales, el blog, es el más influyente y utilizado…(o por lo menos visto varias veces por día.)

Es por ello que (según info extraída de The Slogan Magazine), la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos ya comenzó a dictar algunas reglas sobre su utilización. Este organismo alude a la defensa de los consumidores y realizó está acción ya que se demuestra preocupado porque cada vez más los consumidores basan sus decisiones en la opinión de los más de 100 millones de bloggers que hay en el mundo o en los millones de comentarios que dejan los consumidores en la página de un producto o servicio.
La razón es que los mensajes generados por los consumidores tienen una percepción de imparcialidad muy lejana a los famosos “publirreportajes” en los que los medios le declaran al consumidor que alguien está pagando por tal o cual punto de vista. Cuando un consumidor lee el “review” que un consumidor hace sobre un producto asume que ningún interés comercial está detrás de esa opinión.

Para garantizar que así sea, hace una semana, la Comisión Federal de Comercio e Estados Unidos decidió dictar algunas reglas que evitan que los bloggers puedan hacer recomendaciones por dinero. Es decir, que las marcas ahora no sólo le paguen a los medios tradicionales sino que le paguen a los bloggers, aprovechando la percepción de imparcialidad y objetividad que tienen.
Tal vez lo más interesante de esta norma, aparte de darle a los blogs el estatus que merecen, es que reitera la función esencial que éstos tienen: Expresiones o visiones espontáneas y personales que no están mediadas más que por el punto de vista de quien lo escribe. La nueva reglamentación protege al blogger y protege al consumidor. Esas dos personas que, gracias al empoderamiento que hoy ofrece Internet, y por primera vez en la historia del mundo, bien pueden ser la misma persona.